Aranda de Duero y su Entorno

Historia de la Villa

En el centro de la extensa vega que riega el río Duero, se encuentra la capital de la no menos extensa comarca de la ribereña: Aranda de Duero.

Repoblada en el siglo IX, el nombre de esta ciudad castellana aparece por primera vez en el Con cilio de Husillos celebrado en el año 1088. Sin embargo tuvo ya poblaciones antiquísimas de cuyas lenguas toma su nombre, Aranda que significa precisamente "vega amplia" y del río el sobrenombre de Duero. Lugar de realengo, ya en el siglo XIII la villa había obtenido de Sancho IV y Pedro I el privilegio de su condición de realenga, condición a la que nunca quisieron renunciar los arandinos. De ello dieron pruebas cuando, durante la minoría de edad de Fernando IV, Diego López de Haro quiso hacerse con la villa. La torre de la iglesia de Santa María, levantada en el siglo XII como elemento defensivo de la población, es testigo de aquellas intrigas cortesanas.

Corte en el reinado de Enrique IV, en ella el arzobispo Alfonso Carrillo convocó un Concilio el año 1473, celebrado en la iglesia de San Juan. Leal la villa a la causa de la princesa Isabel pare la sucesión a la corona, es en esta época cuando, a finales del siglo XV, comienzos del XVI, se realizan, entre otras obras, la portada de la iglesia de Santa María, en la que lucen los escudos reales.

 

IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA LA REAL

n el corazón del casco histórico de Aranda de Duero se sitúa la iglesia de Santa María la Real, cuya contemplación detallada les ofrece la oportunidad de descubrir su belleza en todo su esplendor.
Según los Libros de Fábrica de la Iglesia, Santa María ya estaba en construcción en 1439. Es probable que el autor del proyecto fuese Juan Guas, junto con Juan de Colonia. El hijo de éste, Simón de Colonia, será el autor de su monumental fachada sur, que sería inaugurada en 1515 por el rey Fernando el Católico. Cabe destacar, también, las puertas renacentistas, sufragadas por el obispo de Osma don Alonso Enriquez, y realizadas por Juan de Beltrán.
En su interior destaca el púlpito plateresco, hexagonal y de madera de nogal sin policromar, el retablo romanista y la escalera del coro, realizada en 1523 por Sebastián de la Torre. La capilla más antigua de la iglesia, situada bajo la torre románica, alberga una pila bautismal del siglo XIII en la que fue bautizado en el siglo XVI don Bernardo Sandoval y Rojas, arandino ilustre, consejero de Estado, Inquisidor General del Reino y mecenas de Cervantes.

 

MUSEO SACRO DE SAN JUAN BAUTISTA

La antigua iglesia parroquial de San Juan Bautista de Aranda de Duero se sitúa en un pequeño promontorio, junto a los ríos Duero y Bañuelos. Su origen se asocia al nacimiento de la villa y sus muros acogieron importantes sucesos en el transcurrir diario de la localidad, como el "Concilio Arandense", celebrado en esta iglesia el año 1473.
Este Museo Sacro acoge piezas de extraordinario valor artístico, exponiendo al público parte del patrimonio religioso de la diócesis de Aranda de Duero. La iglesia de San Juan fue construida entre los siglos XIV y XV sobre un antiguo templo románico.
El visitante accede a través de una sobria portada gótica, formada por nueve arquivoltas y una imagen de San Juan Bautista, titular del templo. El arte gótico se respira en toda la iglesia, excepto en la Capilla de las Calderonas, con un interesante retablo renacentista.

Destaca también el altar mayor, uno de los primeros retablos neoclásicos de la comarca sufragado, en parte, por el general don Antonio Gutiérrez, vencedor de Nelson en Santa Cruz de Tenerife y bautizado en este templo el 15 de mayo de 1729.

 

CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA ARQUITECTURA DEL VINO (CIAVÍN) Y BODEGA DE LAS ÁNIMAS

El subsuelo de la villa de Aranda de Duero está horadado por una red de galerías cuya finalidad fue la elaboración y almacenamiento de las grandes cosechas de vino que desde la Edad Media vienen produciéndose en la villa. Las bodegas constituyen una pieza de máxima importancia en la vida cotidiana de los arandinos, no solamente como espacio para elaborar y guardar el vino, también como lugar de relación y camaradería.
En este sentido la Bodega de las Ánimas recrea elementos arquitectónicos, así como diferentes actividades y trabajos relacionados con la elaboración tradicional del vino en la Ribera del Duero. Las fiestas y tradiciones que han marcado la cultura ancestral de una tradición vitivinícola milenaria.
El CIAVÍN es, por tanto, un centro de interpretación de la arquitectura asociada al vino, un espacio museográfico (Bodega de Las Ánimas) y un Centro de Conocimiento del vino. Un espacio donde el visitante encontrará un amplio programa de actividades, como catas, cursos, hemeroteca especializada y un punto de información sobre eventos y actividades.

 

ROLLO JURISDICCIONAL Y CASA-PALACIO BERDUGO

En la llamada plaza del Rollo, se encuentra una sencilla picota medieval de piedra que representa el símbolo jurisdiccional de la villa. Trasladada a esta plaza hace algunos años, aún se vislumbra en su parte superior los escudos de la villa de Aranda de Duero.
Frente al Rollo, se ubica una casona nobiliar construida en el siglo XV por Martín Durango. La casa-palacio de los Berdugo está situada en el llamado Barrio Nuevo, un espacio que sufrió una rápida transformación con la salida (o la conversión) de los judíos arandinos en 1492.
Los propietarios de la casa han ido heredando el inmueble de padres a hijos, ampliando y mejorando sus dependencias, aunque varíe el apellido a través de los años: Durango, Tamayo, Berdugo. El edificio posee el encanto de una rica casona de la hidalguía local, de la que sobresale en su interior un espacioso y armónico patio con columnas de madera, la biblioteca, la capilla y algunas de las habitaciones con mobiliario de época, como la denominada cama de Napoleón, una cama barroca en la que se afirma que descansó el emperador Napoleón Bonaparte durante algunos días del mes de noviembre de 1808 antes de cruzar Somosierra camino de Madrid.

 

HUMILLADERO Y ERMITA DE LA VIRGEN DE LAS VIÑAS

El Humilladero es un interesante crucero soportalado que servía tradicionalmente para la oración de los transeúntes o de los labradores y braceros que salían al campo. En su interior se puede observar un magnífico alfarje mudéjar restaurado hace algunos años.
En el Humilladero se inicia el llamado paseo de la Virgen, un camino ajardinado en el que se pueden observar algunos restos arquitectónicos de la localidad que han sido trasladados hasta allí, como un arco del desaparecido monasterio dominico del Sancti Spiritu enmarcado por escudos. En uno de ellos representan las armas del obispo Acosta, un prelado que promovió importantes obras en la diócesis.
Una de estas obras que reformó el obispo Acosta fue la ermita de la Virgen de las Viñas, patrona de la villa. La ermita, de traza anterior, ha sufrido varias remodelaciones, la más reciente hace sólo unos años a causa de un aparatoso incendio. En su interior se puede visitar un pequeño museo.

 

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN NICOLÁS DE BARI (SINOVAS)

Situada en el barrio de Sinovas (a 3 Km. de Aranda de Duero), la iglesia de San Nicolás de Bari posee una portada románica del siglo XIII y un atrio con columnas parcialmente desaparecido.
Su interior es de una sola nave con tres estilos diferentes. En ella se encuentra la escalera mudéjar del coro, compuesto por 17 vigas rematadas con singular maestría en 17 canecillos obra de los hermanos Sebastián y Juan de la Torre.
La joya de la iglesia es el artesonado policromado del siglo XV
. Se conserva sólo una parte, pero sus pinturas representan de forma excepcional tanto temas religiosos como profanos (escenas bíblicas, guerreras, cinegéticas, etc.). La obra es atribuida al llamado maestro Espinosa o maestro de Osma.

 

SANTUARIO DE SAN PEDRO REGALADO O DEL DOMUS DEI DE LA AGUILERA

San Pedro Regalado nació en Valladolid en 1390 en una familia vallisoletana. A los 14 años fue recibido en la Orden Franciscana siendo destinado al eremitorio de La Aguilera situado junto a la ermita erigida por Fr. Pedro Villacreces. Ordenado sacerdote 10 años después se forjó una ganada fama de santidad y milagrero. Es el patrón de Valladolid y de los toreros.
La iglesia del Santuario fue edificada en 1438, pero sufrió un incendio en 1699 siendo reedificada en 1706. En su interior se encuentran una serie de pinturas y una magnífica colección de sargas o lienzos pintados por Fr. Diego de Frutos. Destaca también la Capilla de la Gloria, enclavada en el lugar en donde se encontraba la primitiva ermita. Fue levantada a expensas por D. Juan López de Zúñiga, duque de Peñaranda y virrey de Nápoles durante el reinado de Felipe II.

El espacio más destacado del Santuario es la capilla barroca (1692). Concebida como una capilla funeraria, acoge el camerín (1692), decorado con tres lienzos de la escuela de Velásquez y rematada por una cúpula que representa la apoteosis de la Inmaculada y el Sepulcro de alabastro situado en su centro. Destaca también el retablo, presidido por San Pedro Regalado, en estado de tránsito, pues consideraban sus coetáneos que poseía el don de la ubicuidad.

 

 

 

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